FISTULAS ARTERIOVENOSAS PARA DIÁLISIS: LA MEJOR OPCION

La enfermedad renal crónica y la insuficiencia renal terminal son tema ya cotidiano en las consultas médicas, pues enfermedades cada vez más prevalentes como la diabetes e hipertensión son su principal causa. Una vez que el riñón ya es insuficiente para eliminar los desechos del metabolismo de nuestro organismo, es que el paciente requiere un apoyo externo para poder eliminar estos y así evitar potenciales complicaciones como por ejemplo la encefalopatía uremia y las arritmias cardiacas. Los procedimientos que tratan de reemplazar la función renal son principalmente dos la hemodiálisis y la diálisis peritoneal, la segunda realizada principalmente en lugares sin acceso y equipamiento para la realización de una hemodiálisis. La Hemodiálisis consiste eliminar artificialmente las sustancias nocivas o tóxicas de la sangre, mediante un riñón artificial (aparato), esto se realiza mediante el paso de la sangre del paciente a través de diversos filtros acoplados a la máquina de diálisis, para este fin el paciente debe contar obligatoriamente con un acceso de diálisis que en términos sencillos es el punto de conexión entre la máquina y la persona, este acceso puede ser de dos tipos los catéteres temporales y las fistulas arteriovenosas. Los catéteres temporales son dispositivos sintéticos que son colocados dentro de venas de gran calibre como por ejemplo la vena yugular o vena subclavia, estos catéteres pueden tener una duración que fluctúa entre los 14 días y 1 año, tienen como principales problemas la necesidad frecuente de recambio, la frecuente infección de los mismos y la lesión de venas centrales originando trombosis o estenosis de estas. Las fistulas arteriovenosas son accesos naturales, creados por un cirujano vascular de forma ambulatoria, usando como materia prima los mismos tejidos del paciente, consiste en la unión de una arteria y una vena, esto permite la dilatación de esta última, facilitando su canalización y conexión a la máquina de diálisis, estos accesos tiene una duración de 10 a 15 años, no generan riesgo de infección o lesiones venosas por estenosis, en los países desarrollados representan el 90% de los accesos en personas que dializan.

El tener una fistula arteriovenosa como acceso para diálisis ha demostrado incrementar de forma global la calidad de vida y los años de sobrevida de los pacientes en diálisis en comparación con los usuarios de catéteres temporales. Es obligación de todo médico informar al paciente las ventajas de las fistular arteriovenosas y generalizar su uso por sobre los catéteres temporales.