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Algunos consejos de como prevenir las varices

Más allá de resultar un problema estético, las varices pueden llegar a ser gravemente perjudiciales para la salud. De ahí la importancia de evitar su aparición, sobre todo en el caso de quienes tienen antecedentes familiares de este trastorno o si existen otros factores de riesgo. Por eso, queremos compartir contigo algunos consejos para prevenir las varices.

Descubre a continuación qué son las venas varicosas, cómo evitarlas y algunas soluciones más eficaces para combatirlas, incluyendo los tratamientos de medicina estética.

¿Qué son las varices?

Aunque son fáciles de identificar por su aspecto abultado y azulado, no todo el mundo sabe exactamente qué es una variz y qué la origina. Explicado de forma muy resumida, las varices —es decir, la insuficiencia venosa crónica— son venas que se han dilatado de forma permanente a causa de la acumulación anormal de sangre en su cavidad. Si bien cualquier vena superficial puede volverse varicosa, las que se ven más afectadas habitualmente son las de las piernas. Esto se debe a que estar de pie aumenta la presión a la que se ven sometidas las venas en la parte inferior del cuerpo.

Para muchas personas, las varices y las arañas vasculares —variantes leves y bastante comunes de las venas varicosas— son simplemente una preocupación estética, pero en algunos casos pueden ocasionar dolor, incomodidad o pesadez, e incluso, problemas más serios, como úlceras, coágulos o, incluso, el estallido de la vena. En un primero momento, las varices no duelen, por lo que los síntomas que revelan su presencia sería la aparición de bultos, que dan un aspecto nudoso a las venas, así como una tonalidad morada o azul. Incluso, puede producirse una ligera decoloración en la piel alrededor de las venas varicosas.

En una fase más avanzada, las varices pueden producir sensación de ardor, calambres musculares e hinchazón en la parte inferior de las piernas, sobre todo después de permanecer sentado/a o de pie durante mucho tiempo.

Las arañas vasculares son muy parecidas a las venas varicosas, pero son más pequeñas, se encuentran más cerca de la capa superficial de la piel y suelen ser rojas o azules.

¿Cuáles son las causas de las varices?

Lo que ocasiona la aparición de las varices es la debilidad, normalmente de base genética, de las paredes y válvulas de las venas superficiales. Esto hace que las venas se ensanchen y se dilaten. Como sabes, las arterias son los conductos que transportan la sangre desde el corazón al resto de los tejidos del cuerpo, mientras que las venas devuelven la sangre al corazón. Para ello, una serie de válvulas diminutas se abre a medida que la sangre fluye hacia el corazón, y se cierra para impedir que el torrente sanguíneo fluya hacia atrás. Si las válvulas y las paredes de las venas están debilitadas o dañadas, la sangre puede retroceder y acumularse en las venas, provocando su dilatación.

Existen diversos factores que pueden provocar la aparición de varices. Son los siguientes:

  • La edad. El envejecimiento hace que las válvulas que regulan el flujo sanguíneo se resientan. Esto puede alterar su circulación y favorecer una acumulación excesiva de sangre en las venas.
  • El sexo. Las mujeres son más propensas a desarrollar este trastorno. Los cambios hormonales que tienen lugar durante el embarazo, los días previos a la menstruación o la menopausia pueden ser un desencadenante, ya que las hormonas femeninas tienden a dilatar las paredes de las venas. Los tratamientos hormonales, como las píldoras anticonceptivas, incrementan la probabilidad de que aparezcan venas varicosas.
  • El sobrepeso o la obesidad. Los kilos de más añaden una presión adicional a las paredes de las venas.
  • El embarazo. Durante la gestación, el volumen de sangre en el cuerpo aumenta para ayudar al desarrollo del feto. Sin embargo, esto también puede contribuir a que las venas de las piernas se dilaten.
  • Las causas genéticas. Que los padres o los abuelos hayan desarrollado venas varicosas incrementa la probabilidad de padecerla.
  • Pasar mucho tiempo sentado/a o de pie. Permanecer en la misma posición durante horas dificulta la circulación sanguínea.

¿Cómo prevenir las varices?

Mantener las piernas ligeramente elevadas cuando se está en reposo o usar medias de compresión —incluso en verano— puede ayudar a aliviar el dolor de las varices y evitar que empeoren. De todos modos, existen otros consejos para prevenir las varices. Aquí tienes algunos de los más eficaces.

  • Aplica un chorro de agua fría sobre las piernas antes y después de empezar la jornada. La hidroterapia y el contraste de temperaturas contribuyen a mejorar la elasticidad de las venas y ayudan a mitigar la sensación de ardor, picor o dolor.
  • Evita cruzar las piernas. Pese a que esta postura puede resultar cómodo, lo cierto es que dificulta la circulación sanguínea.
  • Haz ejercicio con regularidad. Además de ayudarte a perder peso —uno de los factores que incrementan el riesgo de padecer varices—, también mejorará el flujo sanguíneo. Evita los deportes que supongan un impacto articular, como correr, y decántate por otras disciplinas más tranquilas, como nadar, ir en bicicleta o caminar unos 30 o 40 minutos diarios a paso ligero. Si llevas una vida sedentaria, es posible que al principio notes unas leves molestias. Por eso, lo mejor es incorporar del deporte a tu día a día de forma gradual.
  • Combate el estreñimiento ocasional, ya que puede generar hipertensión intraabdominal y, por lo tanto, dificultar el retorno de la sangre al corazón. La ingesta habitual de alimentos ricos en fibra puede tener un efecto positivo al respecto.
  • No uses tacones altos. Aunque resulte más elegante, este tipo de calzado hace que todo el peso del cuerpo recaiga en los tobillos, lo que favorece que se hinchen. De todos modos, también se desaconseja que los zapatos sean totalmente planos. Lo más recomendable es que el tacón o suela sea de unos 2 o 3 cm, para que el músculo se contraiga un poco al caminar.
  • Consume frutos rojos. Estos alimentos, como la frambuesa, las fresas o la mora, mejoran la circulación periférica.
  • Toma más omega 3 y reduce el consumo de sal. De este modo, podrás prevenir la retención de líquidos y provocar que se hinchen los tobillos, lo que dificultará la circulación de la sangre.
  • Mantente bien hidratado/a. Para ello, debes consumir 1,5 de agua al día y cinco piezas de fruta y verduras frescas cada día.
  • Evita el exceso de calor sobre las piernas. Los baños con el agua a alta temperatura, las saunas, la exposición solar prolongada o la depilación con cera caliente dilatan las paredes de las venas, empeorando así las varices.
  • Aparca el tabaquismo y la ingesta de alcohol, ya que estos hábitos perjudican el estado de las paredes de las venas.
  • Date masajes con frecuencia. Aunque los masajes manuales son muy eficaces, la presoterapia es una técnica de medicina estética muy efectiva para mejorar la circulación.

Si bien la eliminación de los problemas de varices más graves suele exigir cirugía, para los casos más leves, la presoterapia puede ser una buena aliada. Este tratamiento de medicina estética presoterapia consiste en aplicar presión terapéutica sobre determinados tejidos, lo cual provoca una acción similar a un masaje, mejorando así el drenaje linfático y la circulación sanguínea. Además, a diferencia de los tratamientos de cirugía estética, no precisan de hospitalización, por lo que el paciente puede reincorporarse a su rutina habitual de inmediato.